lunes, 6 de abril de 2015

Media Maratón de Málaga (22/03/2015)

Cuando era más joven, solía hacer deporte, así "a lo loco", por gusto. Salía a correr, sin marcarme una ruta fija, ni un tiempo, ni una meta, simplemente por disfrutar un rato pensando en mis cosas y quemando la energía sobrante.

El año pasado, después de bastante tiempo de "sedentarismo", decidí practicar algo de deporte y empecé a coger la bici con un amigo. Después de unos cuantos intentos, tuve que reconocer que la vibración del asfalto y los caminos de campo, no le iban nada bien a mi ernia de espalda, así que dejé la bici aparcada, y la espalda dolorida.

A comienzo de este año volví a proponerme hacer algo de deporte, y recordé lo que me gustaba correr. Y para que no se quedase en una propuesta, decidí ir marcándome algunas metas. Para empezar, me apunté a la Media Maratón de Málaga, que me quedaba tiempo suficiente para prepararme un poco; compré calzado adecuado, unas camisetas técnicas y mallas (cuando estaba más en forma no las necesitaba, ahora sí, para evitar roces en la cara interior de las piernas, jeje).

Empecé a salir muy poquito a poco, despacito, en enero. Aunque entre una cosa y otra, apenas salí 3 veces. En febrero hubo varias circunstancias que se acumularon y no pude salir a correr: el dolor de la ernia era un poco insoportable algunos días, tuve una pequeña lesión en un ojo que tardó un par de semanas en curar, y por encima de todo, nació Milo!!! =)

Ya en marzo, y viendo que el tiempo se me echaba encima (la carrera era el 22), salí de nuevo a correr. Salí 4 veces en total antes de "el gran día", con sensaciones un pelín mejores que en enero en cuanto a la condición física, pero siendo consciente de que estaba muy lejos de haberme preparado bien para semejante reto. La esperanza la depositaba en que había estado entrenando por los alrededores de mi casa (todo son cuestas arriba y abajo, y para volver cualquier ruta termina cuesta arriba, con diferentes desniveles y distancias, pero p'arriba); mientras que la media maratón era prácticamente llana, y eso me daba un margen de confianza.

Comí bien el día anterior, dormí bien esa noche, y desayuné tranquilo y tempranito. El día se presentaba ligeramente lluvioso, y eso también era bueno; habría que andar con cuidado para no resbalar, pero al menos no haría calor.

Antes de la salida me encontré con los compañeros de IDoRun, y estuvimos bromeando sobre lo que se nos venía encima, hasta que nos colocamos con los otros 7000 corredores en la salida.

Salíamos bastante atrás, y me agobia un poco correr entre una multitud, así que decidí apretar un poco el paso (sin pensar en si después me pasaría factura con el paso de los kilómetros). Tardé 1 kilómetro y medio en lograr estar a una altura de carrera que me permitiera ir menos apretado, y empezar a establecer un ritmo más constante. Me costó mucho menos de lo que esperaba mantener un ritmo "alegre" (para mi estado de forma) y constante durante casi toda la carrera. De hecho, mi mejor km fue el 13 y mantuve esa línea hasta el km 17 ó 18.

Y ahí, fue cuando ya empecé a notar la falta de entrenamiento. Los dos últimos kilómetros se me hicieron bastante más pesados, y tuve que bajar un poco el ritmo, mientras que muchos corredores habían reservado energías para apretar en la parte final. En el último km me alcanzó un compañero de trabajo, y me acompañó un buen trecho dándome ánimo (esa rostro pálido que tendría yo, jejeje), y ya antes de entrar en el estadio se despegó y avanzó. Gracias por el apoyo!

Al entrar en el estadio me invadió una reconfortante sensación de satisfacción por haber logrado el reto. Disfruté esos últimos metros por la pista hacia la línea de meta. No lo había preparado ni lo había pensado en absoluto, pero en ese momento me acordé de mi padre, que hubiera estado orgulloso de haber podido verme logrando retos una vez más (y lo que habría disfrutado de poder conocer a su segundo nieto); también me acordé de un buen amigo y compañero (que además a la semana siguiente se cumplían 2 años de su fallecimiento). Y con ellos en mente, crucé la meta, y a ellos les dediqué el saludo al entrar, allá donde estén.

Dejo aquí el vídeo del minuto de mi entrada en meta, cortesía de Media Maratón Málaga y CorriendoVoy:

Mi tiempo en la línea de meta fue 1:59:15. Teniendo en cuenta que pasé por la salida 3 minutos después que el primero que salió, medido por chip, mi tiempo real fue de 1:56:14. Me daba por satisfecho simplemente con terminar la carrera, así que misión más que cumplida! :-D

Al llegar y tras colgarme la medalla conmemorativa del evento, saludé a los compañeros que me encontré, me hidraté un poco, comí algo de fruta, me cambié la camiseta y me abrigué un poco, y subí a la grada a buscar a la familia, que habían venido a recibirme.

La verdad es que ha sido una experiencia estupenda, me ha motivado para seguir practicando deporte, y marcarme nuevos retos, por el simple gusto de hacerlo, sin ninguna otra pretensión que la de reforzar muchos de los valores que me han transmitido quienes han estado ayudándome toda mi vida.

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