sábado, 27 de junio de 2015

III Legua Nocturna de Torre del Mar

Anoche participé en la 3ª edición de la Legua de Torre del Mar, esta vez en versión nocturna, y ha sido una muy buena experiencia.

El día fue caluroso, y la noche también se presentó prácticamente igual. El entorno estaba fenomenal, tanto el paseo martítimo como el sendero dentro de la playa. Llegué temprano para recoger el dorsal y la camiseta técnica (tuvieron problemas con las tallas porque la más grande que había era M y eso que no llegué de los últimos ni mucho menos), y después me di una vuelta por el recorrido, caminando y tomando algo de líquido poco a poco.

Primero se llevaron a cabo tres pruebas para niños, juveniles, y una carrera de una milla. Por último, la prueba "mayor" era sobre la distancia de una legua (que finalmente no estaba bien medida, eran 5,2 Km oficialmente y 5,06 Km según la mayor parte de los GPS).

Llegaba con sensaciones un poco inciertas, unos días antes había conseguido correr 3 Km a un ritmo de 4:15, pero otros días sobre distancias de 6 ó 7 Km no había podido bajar de una media de 5:15 ó 5:20, así que me lo planteé simplemente para disfrutar del ambiente, de la carrera, y tirar adelante según las sensaciones que tuviese.

Al final, me llevé toda una sorpresa, lo hice en 21:52 (el tiempo oficial unos segundos mayor, 22:05, porque el corredor que entró delante mía tuvo un problema con la lectura de la pistola y tuve que esperar en meta), con un ritmo promedio de 4:19 min/km. Mi mejor marca en esta distancia desde que retomé esto de trotar a principio de este año. En meta ocupé la posición 112 de la general y 23 de mi categoría.

Este es el perfil de la etapa y la gráfica del ritmo:

Eso fue la carrera en sí, pero lo mejor estaba por llegar... el avituallamiento de la zona de recuperación!!!
Yo nunca había visto nada igual. Además de lo habitual: fruta, agua, isotónica, refrescos... había una barra con grifo de cerveza, helados, embutidos, morcilla, chorizo a la brasa, montaditos... una barbaridad! Como esto sea así todos los años, no falto!!! jejeje

Un disfrute de ambiente, de carrera, y de noche.



sábado, 6 de junio de 2015

Soporte tecnológico para mi actividad deportiva

Hace 18 ó 20 años, cuando solía correr a menudo, el soporte tecnológico que usaba era = nada (ni siquiera llevaba un reloj de pulsera). Tampoco tenía muy presente el tema del equipamiento, no tenía unas zapatillas muy específicas para correr (unas normalitas cualquiera incluso de mercadillo me servían), una camiseta (que no era técnica, sino de algodón), y un pantalón corto. Y a correr!

Ya ha pasado un tiempo y la tecnología lo ha invadido todo en nuestras vidas, jeje. Y como ya no se me da tan bien eso de correr, pues uno está pendiente también de otros detalles: equipamiento específico de running, y tecnología a la carrera. Tono de broma aparte, personalmente considero que es beneficioso para tener un mayor control de nuestro progreso y nuestras capacidades, especialmente cuando ya no tenemos una edad en la que podamos aguantarlo todo.

Tampoco es que hoy en día sea muy exagerado con la tecnología en el momento de salir a correr. Sólo llevo un smartphone android (Motorola Moto G 4G) que suelo acoplar o bien en una funda-brazalete (marca Kalenji) o bien en un bosillo de la malla. Como app de registro utilizo Strava. Antes probé con Runtastic y con Sport Tracker, pero me terminó convenciendo más Strava por sus prestaciones y por su web (uso la versión gratuita, porque la premium tiene un precio bastante elevado, y tampoco necesito más); en el blog de Palabra de Runner hay un artículo bastante completo sobre esta app.
Y nada más. No llevo auriculares, no me gusta aislarme escuchando música mientras corro, prefiero concentrarme en mis pensamientos, en mis pasos, las sensaciones, o el ambiente que me rodea cuando paso por una zona agradable. Eso sí, intento poner el volumen del teléfono al máximo para escuchar el indicador de cada kilómetro.

Antes de comenzar el plan de entrenamiento para el maratón, quiero adquirir una banda pectoral que se conecte por bluetooth con el smartphone, para poder controlar también mi frecuencia cardiaca durante el entrenamiento, y al analizar los datos en casa poder saber cuándo tengo margen para apretar un poquito más, o cuando debo tranquilizarme y darle un poco de respiro a la patata.

Además del equipamiento tecnológico durante la carrera, también estoy compartiendo mi actividad en una red social que está naciendo este año, y que tiene un concepto interesante para quienes tenemos compañeros, amigos, o familiares que también son aficionados a correr. La web te permite estar al tanto de las actividades de los amigos aunque utilicen una app diferente a la tuya. Es decir, uno cuando se inscribe en la red indica con qué app (puede ser más de una) se va a sincronizar, y cuando registras algo en tu smartphone, se publica una entrada en la web indicando los datos principales (tiempo y distancia total, ritmo medio por km, y un enlace al mapa de la ruta que has seguido); sólo podrán ver la entrada tus contactos. Tiene su gracia, y será mejor conforme más compañeros se inscriban.
Por si queréis probarla, os dejo el enlace a la web de IDoRun, y a su twitter.


Analizando datos, y sensaciones

Bueno, pues ya han pasado poco más de 5 meses desde que me propuse volver a correr para tratar de encontrar una mejoría física y mental.

En cuanto a la salud, sí que se ha notado. En Enero mi hernia me provocaba un dolor continuo en la espalda con algunas punzadas más intensas en determinados momentos del día. A día de hoy, prácticamente no tengo molestias. La lesión sigue ahí, y de vez en cuando me lo recuerda la espalda, pero no es significativo. El deporte sirve para mejorar tu estado de salud, ya lo creo.

¿Sensaciones? Pues también hacia arriba. El hecho de ir consiguiendo pequeñas metas personales te hace afrontar con ilusión la siguiente. Y además esas sensaciones se transmiten también al resto de aspectos de tu día a día. Las preocupaciones pueden seguir ahí, lo importante es afrontarlas con las pilas cargadas.

Y en cuanto al deporte en sí, pues también voy mejorando y aprendiendo cosas, poco a poco.

Cuando empecé en enero, esforzándome "a tope" los pocos días que conseguí salir a correr, el tiempo era cercano si no superior a los 6 min/km. El mes de febrero lo dejé en blanco (tuve un problemilla con una úlcera en la córnea, y además tuve bastante dolor en la espalda). El mes de marzo fue de inflexión; quería hacer la media maratón, y con lo hecho en los dos meses previos no era suficiente ni mucho menos; salí a correr 3 ó 4 veces en total durante las 3 semanas anteriores al día de la carrera, probándome 10 días antes en una tanda larga de casi 17 km, para ver a qué podía enfrentarme. Y sin tenerlas todas conmigo, decidí correr. Una gran decisión, y muy acertada. Completé la MMMlg con un ritmo medio de 5:26, bastante mejor de lo que esperaba, aunque es cierto que la falta de entrenamiento se notó mucho en los últimos 3 km, que tuve que bajar bastante el paso y entrar en la meta bastante justito de energías. Pero contento, muy contento.

La media maratón me dio confianza, y ya en los meses de abril y mayo he sido capaz de mentalizarme y salir a correr de forma habitual. He mejorado bastante el ritmo, en torno a los 5 min/km haciendo de 8 a 12 km, en torno a 5:10 ó 5:20 haciendo 15 km ó más, y en torno a 4:40 ó 4:45 para distancias de 6 ó 7 km.

Además, mantengo la sensación de tener margen de mejora aún. No creo que vuelva a los ritmos de hace 18 años, pero sí creo que puedo mejorar lo actual. Durante el verano me marco 2 objetivos:
  • Aumentar los km acumulados por semana. Ahora mismo (abril/mayo) vengo haciendo 20 ó veintipocos. Quiero empezar a hacer 30 km ó más por semana. Saliendo 3 días a la semana que es lo que me puedo organizar ahora mismo, más o menos.
  • Aumentar la velocidad. Para eso, de vez en cuando estoy haciendo series más cortas; bien de 1 ó 2 km a ritmo superior al habitual; bien de 100 ó 200 metros a sprint.

Si llego a final del verano habiendo hecho estos deberes, podré empezar con el plan para culminar el año de "runneo" como no me hubiera podido imaginar a primero de enero. Es decir, en la última semana de agosto, empezaré el plan para prepararme la Maratón de Málaga que será el 6 de diciembre. Ahora mismo es un objetivo que me queda un poco lejos, pero lo veo alcanzable. Además, es bastante motivador, no es como la media maratón que no me la preparé y la completé decentemente; esto va más allá, si no me preparo bien, no voy a poder terminarla. Así que ese es el próximo GRAN objetivo, ser un finisher. Aún no me he planteado qué tiempo será el objetivo, eso creo que lo sabré en otoño. Pero siendo la primera vez que lo voy a intentar, y ante el desconocimiento de qué significa ese esfuerzo realmente, el sentido común me dice que tendré que ser muy prudente e ir bastante despacito al menos 3/4 partes de la carrera, y al final ver qué sensaciones tengo y qué energías quedan (o no quedan)... Deseadme suerte... :-D